Salsódromo el espectáculo favorito de la Feria de Cali 2013

Los temores por el mal tiempo se fueron con el amanecer de Pascuas, pues el astro sol se encargó de ahuyentar los miedos y permitió que las carrozas y bailarines dieran muestra del profesionalismo y calidad de los artistas caleños.

El evento, programado para las 2:00 p.m., inició horas antes pues todos corrían a ubicar puesto o al menos un rincón para visualizar el espectáculo y hacerse parte del ambiente ferial.

Pero a las 2:00 en punto, tal como se refleja una ilusión óptica en el pavimento, se empezó a divisar una especie de luces multicolores, que resultó ser el primer grupo de bailarines que desde la Carrera 56 con Autopista, iniciaba el trayecto demostrativo del baile salsero.

Ya la música estridente que amenizaba cada uno de los palcos se fue opacando para dar paso como sonido principal a la de la comparsa de ‘Ensamble titicó y Bailarines de la salsa’, cuyo golpe de clave era precisamente el sonido titicó co coco. Era una comparsa de 70 bailarines que con sus histriónicos pasos se ganó el aplauso de las barras, lo cual sin duda calentaba el ritmo del baile y la pasión que se notaba en los rostros de los bailarines.

Apenas iniciaba el desfile, pero ya sus trajes mostraban el sudor que provocaba la temperatura de la tarde ferial.

Le siguió el sonido bestial de Richie Ray que junto a su orquesta celebraba sus 50 años de conformación, mientras interpretaba las melodías que le hicieron famoso, en una carroza con el frente esculpido con su rostro, junto al de Jairo Varela.


La espera era larga. Sin embargo logró apaciguarla la carroza de la ‘Feria de Cali’ que hizo corear a todos los presentes con el éxito de Marc Anthony ‘Vivir la vida’ y bailar cual caleño que se respete ‘sintiendo, bebiendo, bailando y gozando que la vida es una sola’.

Ángela Córdoba del Huila estaba feliz al afirmar que “el Salsódromo es la entrada a la capital de la salsa, uno se contagia de toda esta alegría, es mucha la vibra de los caleños”.
Mientras hacía lo posible para protegerse de los rayos del inclemente sol, ella confesó: “Siempre he venido, unas veces pagando, otras gratis, pero me parece lo mejor de la Feria”, enfatizó.

Rosa Buriticá entró en llanto cuando por su lado desfilaron los bailarines de la vieja guardia, que muy elegantemente vestidos no desentonaban al ritmo acelerado de las pachangas que sonaban.

“Es muy hermoso, me parece estar viendo a mis padres, muy emocionante esto”, continuó diciendo.

Y así continuó el interminable desfile de bailarines, que haciendo caso omiso de las incomodidades del asfalto hirviendo, amenizaban, bailaban, portaban sus figuras alegóricas a los productos vallecaucanos como la caña y las flores.

Fueron cerca de 1300 bailarines que durante cuatro horas convirtieron a Cali en un verdadero carnaval, donde las perfectas acrobacias de swing latino mostraron por qué son reconocidos a nivel internacional.

Todo esto sucedía en la primera tarde, cuando aún la Feria, oficialmente, no se había inaugurado, y se hicieron presentes más de 100.000 personas, aunque para decir la verdad, el número se puede quedar muy corto, a juzgar por el río humano que en todo el sector se divisaba.

Así que, quedan cinco días para que usted forme parte de este ambiente único de la capital mundial de la salsa: ¡Cali!

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